Ese sentimiento que te hunde, porque no sabes que es de la otra persona, te amarga porque querrias estar a su lado, cerca suyo, tocar sus labios y inventar nuevas caricias. La distancia, la amarga lucha que hace que nuestro orgullo aumente, ¿Porque no me llama, como pasa de mi, estará con otra...? Tantas preguntas sin respuesta, que se esfuman cuando vuelves a ver a esos ojitos mirarte de nuevo. Lo malo es cuando esos ojos ya no te miran, ya no piensan lo mismo, ya no sienten y ya no hay nada.
Y es entonces cuando te imaginas la vida a su lado, donde no hubiera que recorrer kilometros para veros, donde un simple "te paso a buscar a las nueve" no conlleve a pensar algo cómo "¿de verdad vendrá?". Jodida distancia, que cruel eres...
No dejes que el mundo cambie tu sonrisa, cambia tú al mundo con una sonrisa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Una vez más, el programa EL HORMIGUERO nos hace emocionar con sus "experimentos", esta vez nos recuerda la huella que deja en ca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario